Durante una reciente entrevista realizada en el marco de la Feria Nacional Potosina, el gobernador de San Luis Potosí, José Ricardo Gallardo Cardona, aprovechó los micrófonos del programa de Adela Micha para desestimar las acusaciones sobre la supuesta persecución de periodistas en su administración.
En un diálogo que ausente de cuestionamientos profundos o contrapreguntas por parte de la comunicadora, el mandatario negó categóricamente la existencia de presos políticos o comunicadores encarcelados bajo la denominada «Ley Serrano», legislación impulsada por su equipo cercano.
El discurso oficial del gobernador se centró en descalificar los señalamientos en su contra, calificándolos como parte de una «campaña negra» dirigida tanto a su imagen personal como a la de su esposa, la senadora Ruth González Silva. Durante la transmisión, Gallardo Cardona minimizó el encarcelamiento del director del portal Código Rojo, Christián Herrera, al vincularlo directamente con delitos de delincuencia organizada, y desestimó la detención de las comunicadoras Eréndira Reyes Aguillón y Alejandra Hermosillo, argumentando que operaban portales falsos, sin profundizar en los procesos judiciales derivados de demandas penales interpuestas por su cónyuge.
Este posicionamiento choca frontalmente con la documentación presentada por organismos locales, nacionales e internacionales defensores de la libertad de expresión, quienes han documentado diversos casos de acoso judicial contra periodistas en la entidad. La narrativa del gobernador sobre la inexistencia de represión ignora que, ante la presión mediática y social, el propio gobierno estatal se vio obligado a retroceder y presentar una iniciativa para derogar el polémico marco legal que él mismo había impulsado, un hecho que, a ojos de sus críticos, contradice su versión de una gestión impecable y ajena a la persecución.
La aparición del gobernador en este espacio, que ha sido cuestionado por los costos que representa para el erario público, evidenció una clara desconexión entre la versión oficial y la realidad vivida por los reporteros afectados en San Luis Potosí.
Mientras Gallardo Cardona presumía de haber agotado el tema de la inteligencia artificial y amagaba con reformas legislativas que, según sus palabras, «darán chorrillo» a sus opositores, en el terreno periodístico persiste una tensa relación con la prensa crítica, marcada por la sombra de procesos legales que, lejos de ser campañas negras, han dejado huella en el gremio local.





