Mientras la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) del Estado defiende el lanzamiento de la aplicación gubernamental “Mi Taxi” como un sistema eficiente, seguro y de respuesta inmediata, la experiencia de los usuarios en plataformas digitales refleja un panorama opuesto: fallas en el registro, demoras prolongadas, tarifas excesivas y una calificación promedio que apenas alcanza los 2.5 puntos en las tiendas de aplicaciones.
En recientes declaraciones a medios de comunicación, la titular de la SCT en el estado, Araceli Martínez Acosta, aseguró que la efectividad de la herramienta permite asignar una unidad «en menos de tres minutos». Asimismo, enfatizó las bondades del proyecto en materia de seguridad, destacando la conexión directa con el C5 mediante botones de pánico y videovigilancia en tiempo real para atender emergencias de protección civil, seguridad o salud.
«Es un proyecto que brinda absoluta seguridad y que el Estado puede ser garante de la seguridad en los viajes (…). Es una plataforma que hoy el gobernador del Estado pone a disposición (…) para tener la tranquilidad de que nuestros hijos pueden realizar viajes absolutamente seguros», sostuvo la funcionaria.
La realidad del usuario: fallas técnicas y cobros excesivos
No obstante, las opiniones vertidas por la ciudadanía en la tienda digital desmienten la narrativa institucional. Lejos de la rapidez de respuesta señalada por la autoridad, diversos usuarios reportan tiempos de espera superiores a los 30 minutos o la recurrente ausencia de conductores disponibles.

Entre las principales deficiencias denunciadas destacan:
- Tarifas y cobros indebidos: Múltiples reseñas acusan que el monto final llega a duplicar la «tarifa estimada» que marca la aplicación. Los usuarios señalan que los costos resultan sustancialmente más elevados en comparación con plataformas privadas como InDriver, Didi o Uber.
- Problemas de acceso y registro: Se reportan bloqueos constantes al momento de intentar crear una cuenta nueva, impidiendo que ciudadanos puedan siquiera solicitar el servicio.
- Disponibilidad y accesibilidad: Usuarios que han intentado utilizar funciones especiales —como requerimientos de movilidad reducida o transporte de mascotas— han terminado por desinstalar la herramienta ante la falta de asignación de chóferes y la negativa de operadores para cubrir ciertas rutas («dicen que para allá no van»).
- Calidad y condiciones del servicio: Las opiniones también señalan deficiencias en las condiciones de limpieza de las unidades y discrepancias en el trato por parte de los operadores.
El marcado contraste entre la promesa gubernamental de un transporte digital supervisado por el C5 y las fallas operativas cotidianas coloca a la aplicación «Mi Taxi» bajo el escrutinio público, exhibiendo deficiencias en la implementación técnica y en la regulación tarifaria de este esquema de transporte en la entidad.





