A cuatro años de su creación, LitioMX no cuenta con una operación comercial para extraer litio y ha destinado más de 40 millones de pesos al pago de nómina, de acuerdo con cifras presupuestarias citadas en un análisis sobre el desempeño del organismo.
La empresa pública fue creada en agosto de 2022, durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador, con el objetivo de que el Estado mexicano tuviera el control de la exploración, explotación y aprovechamiento del litio.
Sin embargo, especialistas consultados para el análisis cuestionan que el proyecto haya avanzado a la velocidad planteada originalmente y advierten que los recursos asignados han sido insuficientes para desarrollar las etapas de exploración y explotación a gran escala.
Millones de pesos se han destinado a salarios
Los registros de la Secretaría de Hacienda muestran que LitioMX comenzó a ejercer recursos para mantener su estructura administrativa desde 2023.
Ese año destinó 2 millones 179 mil 730 pesos a nómina, correspondiente a la ocupación de tres de las cinco plazas de mando superior autorizadas.
En 2024, el gasto ascendió a 16 millones 160 mil 494 pesos, de los cuales 15 millones 749 mil 971 pesos correspondieron a sueldos.
Durante 2025 se destinaron alrededor de 12.9 millones de pesos a nómina, mientras que para 2026 se asignaron 13.97 millones de pesos, cifra que representa un incremento cercano a 8 por ciento respecto al año anterior.
Con estos montos, el gasto acumulado en salarios y nómina supera los 40 millones de pesos, mientras la empresa todavía no produce litio comercialmente.
LitioMX aún no explota un yacimiento
El investigador de la Facultad de Química de la UNAM, Carlos Antonio Rius, consideró que el proyecto enfrenta limitaciones importantes y cuestionó que los recursos disponibles sean suficientes para avanzar hacia una explotación comercial.
Rius señaló que la inversión destinada hasta ahora se ha concentrado en mantener la estructura administrativa y que la exploración a gran escala requiere recursos mucho mayores.
También cuestionó las estimaciones iniciales sobre las reservas de litio en México y recordó que no basta con identificar grandes cantidades de mineral para determinar que un yacimiento sea económicamente viable.
Según el especialista, las condiciones geológicas y tecnológicas complican la extracción y hacen poco probable una producción comercial de corto plazo.
Especialista reconoce avances en exploración
La investigadora Aleida Azamar Alonso, de la Universidad Autónoma Metropolitana, matizó el diagnóstico y señaló que sí existen avances en materia de prospección y exploración.
De acuerdo con el Programa Institucional 2026-2030, LitioMX ha realizado trabajos principalmente en Sonora, además de estudios sobre posibles depósitos asociados con salmueras geotérmicas y petroleras.
La investigadora señaló que estos trabajos han permitido mejorar la caracterización geológica y establecer una estimación nacional más precisa de los recursos de litio, calculados actualmente en alrededor de 1.7 millones de toneladas, principalmente contenidas en arcillas.
Sin embargo, reconoció que el avance en materia de explotación continúa siendo limitado. México no cuenta todavía con una mina estatal de litio en operación ni con una cadena consolidada de extracción y procesamiento.
Los trabajos existentes corresponden principalmente a investigación, pruebas tecnológicas y evaluación de alternativas de extracción.
Falta de inversión limita el desarrollo del proyecto
Los especialistas coinciden en que transformar los recursos identificados en una industria productiva requiere inversiones considerablemente mayores a las realizadas hasta ahora.
Azamar Alonso explicó que la exploración y explotación del litio son actividades de elevado costo y que la falta de recursos públicos puede limitar severamente el desarrollo de los proyectos.
Rius, por su parte, calificó el proyecto como un posible “elefante blanco”, al considerar que la estructura burocrática se mantiene sin que exista todavía una producción comercial.
El contexto tecnológico también introduce otro desafío. El investigador advirtió que el mercado de baterías está evolucionando y que materiales como el sodio podrían ganar terreno frente al litio en determinadas aplicaciones.
LitioMX enfrenta el reto de demostrar resultados
La creación de LitioMX estuvo acompañada por una expectativa de que México pudiera convertirse rápidamente en un productor relevante del llamado “oro blanco”.
Sin embargo, cuatro años después, el organismo todavía se encuentra en etapas de investigación y exploración, sin extracción comercial.
Azamar Alonso consideró que el desarrollo de una industria nacional de litio requiere plazos más largos de los que inicialmente se plantearon y advirtió que los resultados deben evaluarse considerando la complejidad técnica y económica del sector.
Aunque existen avances en la identificación y caracterización de recursos, el principal pendiente de LitioMX sigue siendo convertir esos trabajos en proyectos económicamente viables de extracción y procesamiento.
Mientras tanto, el gasto en mantener la estructura del organismo continúa aumentando y ya supera los 40 millones de pesos en nómina, sin que hasta ahora exista producción comercial de litio atribuible a la empresa estatal.





