El gobierno de Nuevo León retomó el proyecto Monterrey VI mediante la presentación de la Manifestación de Impacto Ambiental ante la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), con el propósito de abastecer a la zona metropolitana de Monterrey con recursos hídricos provenientes de la Huasteca potosina.
El Servicio de Agua y Drenaje de Monterrey ingresó la solicitud de autorización ambiental el pasado 13 de agosto ante la delegación estatal de la Semarnat en Tamaulipas. El documento oficial detalla que la inversión estimada para la obra asciende a 13 mil 643.6 millones de pesos, sin incluir el Impuesto al Valor Agregado, para un horizonte de operación proyectado en 30 años.
La infraestructura contempla la construcción de un acueducto de 390 kilómetros de longitud, diseñado para conducir un caudal de cinco mil litros por segundo. El trazo iniciará en las inmediaciones de la estación hidrométrica Las Agujas, sobre el río Pánuco, en el municipio potosino de Ébano, y recorrerá territorio de San Luis Potosí, Tamaulipas y Veracruz hasta la presa Cerro Prieto, en Nuevo León. Dentro del estado potosino, la obra afectará una longitud de 26.3 kilómetros, abarcando también el municipio de Tamuín.
Para justificar la extracción, el promovente cita datos de la Comisión Nacional del Agua que señalan una disponibilidad hídrica de 14 mil 810 millones de metros cúbicos en San Luis Potosí, de los cuales el 94 por ciento corresponden a la región Golfo Norte. El análisis presentado sostiene que el volumen requerido representa una proporción menor de la disponibilidad regional y asegura que el proyecto no contraviene el Plan Estatal de Desarrollo de San Luis Potosí.
No obstante, la evaluación ambiental reconoce que la extracción permanente generará una reducción en el caudal del río Pánuco, un efecto catalogado en la propia documentación técnica como un impacto negativo de categoría “Muy Significativo” durante la fase operativa del acueducto.





