Entre el flujo constante de visitantes en la recta final de la Feria Nacional Potosina (FENAPO), las quejas, ahora por una denuncia ciudadana, exponen la venta de alimentos en estado cuestionable dentro del recinto ferial.
El caso se centra en el establecimiento A-LAA Grilled Chicken, donde asistentes reportaron el despacho de piezas de pollo que presentaban una consistencia blanda y un olor considerado indeseable. Al reclamar directamente al personal del local sobre el estado de la comida, la respuesta de los encargados atribuyó la apariencia a un supuesto “pigmento” natural de la carne, un argumento que desató dudas sobre el manejo higiénico de los productos.
A pesar de que la edición anual de la feria ya concluyó, la preocupación principal de los afectados radica en la permanencia de estos negocios y la falta de supervisión estricta por parte de las autoridades sanitarias. Los consumidores insisten en que este tipo de incidencias no solo representan un riesgo inminente para la salud pública debido a posibles intoxicaciones, sino que también evidencian la porosidad de los controles sanitarios en eventos masivos donde la rotación de alimentos es alta.





