La Comisión Nacional del Agua (Conagua) no ha recibido hasta ahora ninguna solicitud formal para reactivar el proyecto hidráulico Monterrey VI, pese a que Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey ya realiza gestiones relacionadas con la autorización ambiental de la obra.
A través del Organismo de Cuenca Río Bravo, la dependencia federal señaló que no existe actualmente ningún procedimiento técnico o administrativo iniciado para analizar la infraestructura que pretende llevar agua de la Huasteca potosina hacia Nuevo León.
Conagua precisó que tampoco ha recibido una solicitud formal por parte del Gobierno de Nuevo León, por lo que descartó que pueda hablarse de una reactivación oficial del proyecto.
Para que una obra de carácter interestatal pueda ser evaluada, explicó la dependencia, el promovente debe presentar estudios y factibilidades actualizadas en materia geográfica, hidráulica y presupuestal, además de acreditar los derechos de vía y obtener las autorizaciones ambientales y de los gobiernos estatales y municipales involucrados.
La dependencia reconoció que Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey cuenta desde 2011 con un título de asignación de aguas nacionales con una vigencia de 30 años, correspondiente a 473.4 mil metros cúbicos del río Pánuco.
Sin embargo, Conagua aclaró que ese documento no representa una autorización para ejecutar Monterrey VI ni implica que el proyecto se reactive.
La autoridad federal también informó que el organismo operador de Nuevo León mantiene un adeudo de 172.8 millones de pesos por concepto de la cuota de garantía de no caducidad de los volúmenes asignados.
Conagua indicó que está abierta a analizar cualquier propuesta relacionada con el proyecto, siempre que se presente formalmente y cumpla con los requisitos técnicos, administrativos y legales establecidos.
De esta manera, aunque existen gestiones ambientales en Nuevo León, Monterrey VI no cuenta actualmente con una solicitud formal ante Conagua, por lo que cualquier eventual reactivación del proyecto todavía tendría que atravesar un proceso de revisión y autorización federal.






