El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió a su homólogo chino, Xi Jinping, en la Base Conjunta Andrews, donde encabezó una ceremonia de bienvenida con alfombra roja y un desfile aéreo militar para marcar el inicio de una visita de tres días.
Durante la ceremonia de bienvenida, dos bombarderos B-1 sobrevolaron la base mientras Trump recibía personalmente al mandatario chino junto al avión que lo trasladó a territorio estadunidense.
El encuentro destaca por el protocolo empleado por la Casa Blanca. De acuerdo con la información difundida sobre la visita, se trata de la primera ocasión desde 1962 en que un presidente de Estados Unidos recibe personalmente a un líder extranjero junto a su aeronave, lo que refleja la relevancia que Trump atribuye al encuentro con Xi.
La visita de Xi Jinping a Estados Unidos ocurre en un contexto marcado por las tensiones comerciales entre ambas potencias y las diferencias en materia de seguridad y tecnología.
Entre los principales temas que ambos mandatarios prevén abordar se encuentran los aranceles, el desarrollo de inteligencia artificial, la guerra con Irán y la situación de Taiwán.
El encuentro entre Trump y Xi concentrará la atención internacional debido al impacto que las decisiones de ambos gobiernos pueden tener en las relaciones comerciales y de seguridad entre Estados Unidos y China.





