El canciller Roberto Velasco Álvarez afirmó ante la 81 Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que México puede mantener una cooperación estrecha con sus socios sin renunciar a su soberanía, al tiempo que reiteró el reconocimiento del país al Estado de Palestina, su respaldo a Cuba y el llamado a reformar el organismo multilateral.
Durante su intervención en Nueva York, Velasco sostuvo que la soberanía no depende del poderío militar o económico y afirmó que todas las naciones y pueblos tienen el mismo valor ante el derecho. También señaló que ningún país puede construir su futuro desde el aislamiento, por lo que defendió el diálogo y la colaboración respetuosa.
“La soberanía no se mide en ejércitos ni en recursos materiales. Todas las naciones, todos los pueblos, valen lo mismo ante el derecho”, expresó el canciller, quien añadió que México puede cooperar con otros países y mantener plenamente su soberanía.
En representación de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, Velasco reiteró la posición de México respecto a Cuba y el rechazo a las medidas económicas unilaterales que, sostuvo, contravienen la Carta de las Naciones Unidas. También aseguró que México continuará enviando ayuda humanitaria para atender las necesidades de la población cubana.
Respecto a Medio Oriente, el canciller reiteró que México reconoce al Estado de Palestina y respalda la solución de dos Estados, con el derecho del pueblo palestino a vivir en paz dentro de fronteras seguras y reconocidas.
Velasco sostuvo que el derecho internacional debe prevalecer sobre la fuerza y llamó a proteger a la población civil. Enmarcó esta posición en los principios constitucionales de la política exterior mexicana, entre ellos la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de controversias y la igualdad jurídica de los Estados.
“México no necesita adaptar su política exterior a la Carta de Naciones Unidas, pues la lleva escrita en su Constitución”, afirmó.
Sobre la reforma de la ONU, el canciller señaló que el organismo enfrenta un reto de gran magnitud para cumplir con su mandato fundacional. Explicó que la renovación debe permitir preservar a la humanidad de los conflictos armados, proteger los derechos humanos, atender la situación de millones de personas vulnerables y garantizar la vigencia del derecho internacional.
Velasco también planteó cambios en el liderazgo de la organización ante la próxima elección de la Secretaría General de la ONU. “También en las Naciones Unidas es tiempo de mujeres”, afirmó, aunque no informó qué candidatura respaldará México luego del retiro de la expresidenta de Chile, Michelle Bachelet.
El funcionario informó que México impulsa junto con Noruega el grupo UN80 Global, que busca promover una organización más eficaz y transparente. Además, junto con Qatar, Noruega y Suiza, trabaja en el fortalecimiento de las capacidades de mediación de Naciones Unidas.
“Cada conflicto que la diplomacia previene vale más que todos los que la fuerza pretende resolver”, sostuvo el canciller al defender la diplomacia como herramienta para prevenir conflictos.
Durante su discurso, Velasco también presentó los que denominó “cinco hechos” de la Cuarta Transformación y del gobierno de Sheinbaum: una reducción de la pobreza de más de 13 millones de personas entre 2018 y 2024, una disminución de 51 por ciento en los homicidios dolosos durante 22 meses, un aumento real de 154 por ciento en el salario mínimo desde 2018, la paridad de género en el gabinete y el Congreso, y una política exterior que calificó como soberana e independiente.
En el marco de la Asamblea General, el canciller sostuvo además una reunión con Volker Türk, alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, con quien revisó las agendas de derechos humanos y desapariciones abordadas durante la reciente visita del funcionario a México, así como los fallecimientos de mexicanos en centros de detención de Estados Unidos.
Velasco también se reunió con Amy Pope, directora de la Organización Internacional para las Migraciones, para fortalecer la cooperación en materia de migración segura, ordenada y regular.





