La empresa aeroespacial SpaceX marcó un hito en la exploración espacial al lograr el primer viaje orbital y amerizaje controlado de su nave Starship en el océano Pacífico, al norte de Hawái. El cohete despegó a las 08:49 hora del este desde el complejo de la compañía de Elon Musk en el sur de Texas, alcanzando una altitud aproximada de 275 kilómetros sobre la Tierra antes de reingresar de forma segura a la atmósfera alrededor de tres horas después.
Durante el desarrollo del vuelo, la nave desplegó con éxito 26 satélites V3 en órbita sostenida, los cuales se integraron formalmente a la red operativa de la constelación de telecomunicaciones Starlink. A diferencia de pruebas anteriores donde la compañía utilizaba trayectorias suborbitales hacia el océano Índico por motivos de recolección de datos y seguridad, este lanzamiento demostró la capacidad de la nave para mantenerse en órbita y completar de forma satisfactoria las maniobras de desacoplamiento y reingreso.
Aunque la misión redujo su duración inicial de diez horas previstas a un recorrido aproximado de tres horas, directivos y especialistas de SpaceX calificaron la prueba como un triunfo determinante para el programa. El dominio de la velocidad requerida para permanecer en órbita y la precisión en el amarizaje posicionan a la compañía en una etapa avanzada para futuras misiones interplanetarias y de transporte masivo de carga útil.





