Integrantes de la Sección 18 del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) en San Luis Potosí manifestaron su inconformidad ante la propuesta formulada por el Gobierno Federal de un incremento del 6.8 % al salario, por considerarlo insuficiente frente al tabulador de ingresos y la inflación. Durante el arranque de la consulta interna para definir el rumbo de las negociaciones contractuales, la base trabajadora reiteró su exigencia de fijar un aumento mínimo del 10 % directo al salario, la revisión del esquema de aportaciones a las Afores y el abasto inmediato de insumos, medicamentos y equipamiento básico para clínicas y hospitales de la entidad.
A las demandas laborales y operativas se sumaron severas críticas de los sindicalizados contra el secretario general de la Sección 18, Antonio Banderas, a quien acusaron de marginarse de los plantones y marchas, omitted el envió del pliego de peticiones locales y entregar las sedes sindicales sin acompañar la lucha del gremio. Asimismo, el personal denunció la presunta aplicación de una «ley mordaza» por parte de directivos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), mediante la imposición de sanciones administrativas a quienes difundan las carencias del sistema sanitario o participen en las movilizaciónes.
A pesar de que el personal de enfermería y cuerpo médico trabaja a marchas forzadas y bajo esquemas de presión, los servicios de atención médica a la derechohabiencia potosina no se han suspendido. No obstante, la representación sindical de base descalificó el procedimiento de votación al señalar irregularidades en los plazos de emisión de la convocatoria oficial, advirtiendo que la tensión operativa se mantendrá hasta obtener respuestas vinculantes por parte del régimen central del instituto.





