La defensa de mujeres víctimas de violencia en San Luis Potosí quedó subordinada al descontrol administrativo dentro del Instituto de las Mujeres del Estado (IMES). Ante los reclamos de usuarias que perdieron a sus abogadas asignadas ante la Fiscalía General del Estado sin aviso previo, la titular de la dependencia, Roxanna Hernández, no logró sostener una explicación técnica ni precisa sobre los movimientos internos, exhibiendo un marcado desconocimiento sobre el balance real del personal cesado y el destino de los expedientes.
Cuestionada sobre la desatención que enfrentan las víctimas al quedar sin representación jurídica para la integración de sus carpetas, Hernández intentó matizar el problema bajo el membrete de una «reingeniería».
Sin embargo, su discurso presentó contradicciones. Primero, afirmó que el retiro de abogadas respondió a quejas de las propias usuarias por malos tratos. Cuando le preguntaron si estas salidas correspondían a despidos, confirmó las bajas, después rectificó y finalmente atribuyó los movimientos al vencimiento regular de contratos trimestrales.
Hernández reconoció que no cuenta con una cifra general de defensoras dadas de baja o removidas, pues argumentó que el proceso sigue abierto. Su respuesta dejó sin aclarar cuántas mujeres se encuentran actualmente sin acompañamiento. Tampoco pudo definir los alcances de la reorganización que encabeza; cuando se le insistió en qué consistían dichos movimientos, recurrió a evasivas y frases genéricas, limitándose a señalar que los ajustes obedecían a una vaga intención de «caminar mejor» como secretaría.
El vacío de información técnica escaló hacia la confrontación política al abordar la colaboración con los municipios que cuentan con Declaratoria de Alerta de Violencia de Género.
Sin presentar una estrategia de contención o datos que respalden el trabajo de su institución, Hernández arremetió contra el Ayuntamiento de la Capital Potosina, acusándolo de no brindar respaldo y de concentrar el primer lugar en índices de agresiones hacia las mujeres.
Cuando los reporteros buscaron que aclarara las acciones concretas de su gestión ante este panorama, su equipo de logística interrumpió de golpe la entrevista para blindarla de más preguntas.





