Los diputados locales Héctor Serrano Cortés y Fernando Gámez Macías salieron en defensa del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, luego de las declaraciones del alcalde capitalino, Enrique Galindo Ceballos, quien en un video ironizó sobre el desempeño del mandatario en competencias de charrería, haciendo alusión a «otros» competidores que habrían obtenido puntuaciones negativas.
Sin embargo, el diputado Héctor Serrano Cortés justificó el desempeño del gobernador y enalteció la práctica de la charrería como deporte nacional, declarando que él había decidido ser charro por ser un hombre vinculado al nacionalismo y aseguró que portar el traje nacional no es sencillo y hacer una cala como la que hizo el gobernador requiere valor y destreza: «Observo que a algunos difícilmente se les ha visto siquiera montados a caballo.»
Serrano calificó la ejecución del mandatario como «extraordinaria y sin cuestionamiento», recordando que en las «suertes charras» intervienen seres vivos cuyo comportamiento es impredecible, por lo que la suerte es un factor determinante.
Respecto a la intención manifestada por Galindo de entablar un diálogo con el Congreso, el legislador cuestionó la sinceridad de la propuesta, al no darle seriedad a la institución.
Al mismo reclamo se sumó el presidente del Congreso, Fernando Gámez, quien descartó acuerdos con Galindo y lo tachó de «pendenciero» y «majadero». De la misma manera, advirtió que desde el Poder Legislativo no permitirán faltas de respeto al gobernador ni a los integrantes del recinto.
Es por ello que Gámez descartó categóricamente cualquier posibilidad de diálogo o negociación con el edil capitalino:
«Con Enrique Galindo no voy ni por las tortillas, porque es un alcalde pendenciero que tira la piedra y esconde la mano. Mientras dice que quiere pactar un acuerdo, por atrás manda a sus personeros a ofender, denostar y manchar nuestra imagen.»
El presidente del Congreso agregó que, aunque Galindo busque acercamientos con la bancada del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), no existe disposición en el Legislativo ni en el Ejecutivo debido a las constantes descalificaciones. Asimismo, precisó que si algún legislador decide pactar con el alcalde, deberá responder de manera individual por dichos acuerdos.
Finalmente, Gámez Macías, después de dos semanas sigue acusando al Ayuntamiento capitalino de incongruencia administrativa, señalando que la autoridad municipal blocked la realización de una carrera organizada por el propio Congreso local a pesar de que la institución legislativa solicitó el apoyo de vialidad 48 horas antes del evento, cuando el permiso requiere 15 días de anticipación.
«Un personaje así ni por unas gorditas iría. Le faltó al respeto a mi imagen y no se lo voy a permitir a él ni a nadie; me dirigiré hacia él con cordialidad pero con mucha firmeza institucional», aseveró.






