La titular de la Secretaría de Salud de San Luis Potosí, Leticia Gómez Ordaz, reconoció que persisten la falta de medicamentos y el déficit de personal de enfermería en los hospitales del estado; sin embargo, atribuyó la operación de las unidades médicas al sistema IMSS-Bienestar, durante su comparecencia ante el Congreso local.
Al referirse a las carencias del Hospital Central, la funcionaria estimó que existe un déficit de entre 350 y 700 enfermeras. Expuso que, ante la falta de personal, una trabajadora puede atender entre 18 y 30 pacientes por turno, lo que refleja la presión sobre los servicios hospitalarios.
Gómez Ordaz explicó que, desde 2024, IMSS-Bienestar administra hospitales, unidades médicas y el almacén central de medicamentos, mientras que el Gobierno estatal conserva funciones relacionadas con la prevención, la promoción de la salud y el apoyo en la distribución de insumos a comunidades alejadas.
La secretaria informó que, durante el proceso de transferencia, se incorporaron 2 mil 280 trabajadores al nuevo esquema. Además, señaló que se gestionan nuevas contrataciones para atender las necesidades de personal, aunque todavía no se han cubierto todas las plazas previstas.
De las 395 plazas comprometidas, 50 podrían llegar en noviembre, mientras que las restantes continúan pendientes de análisis y cobertura, de acuerdo con lo expuesto por la funcionaria ante los legisladores.
Durante la comparecencia, la diputada Nancy García cuestionó las cifras del abasto de medicamentos, al señalar una disminución del 91 por ciento registrado en octubre de 2025 a un nivel de entre 72 y 73 por ciento en septiembre de 2026.
En respuesta, Gómez Ordaz sostuvo que IMSS-Bienestar concentra las solicitudes de medicamentos y administra el almacén central, mientras que el estado participa en la distribución final y realiza compras extraordinarias cuando se presentan faltantes graves.
Las declaraciones dejaron en evidencia que, pese al reconocimiento de las carencias en los servicios de salud, la secretaria estatal atribuyó parte de la responsabilidad operativa al sistema federal, en un contexto de cuestionamientos legislativos por la disponibilidad de medicamentos y la falta de personal en los hospitales potosinos.





