Trabajadores despedidos del Gobierno del Estado, representados por el colectivo «Voces por la dignidad de las y los potosinos», se manifestaron a las afueras del hotel María Dolores, donde se realizaba el evento festivo por el Día del Burócrata para personal activo.
Los inconformes denunciaron que no se les permitió el ingreso al recinto, mientras que la secretaria general del sindicato, la licenciada Laura Zamarripa, ingresó por la puerta trasera, al igual que Noé Lara, Oficial Mayor del Estado.
«Lo que estamos esperando es que el sindicato abra las puertas, dialogue y que se agilicen todos los laudos de todos los compañeros que son más de 2 mil», reclamaron los integrantes del colectivo.
Los manifestantes acusaron discriminación, pues señalan que el comité decidió no entregarles el apoyo económico correspondiente, y desconocen si se trata de una estrategia de Oficialía Mayor. Denunciaron terrorismo laboral, persecución y miles de despidos injustificados por parte del Gobierno del Estado.
«El sindicato es una figura de defensa, pero cuando el órgano ya no funciona, pacta con el enemigo; piensan, mientras a mí no me quiten mi trabajo. Pero otros se han enfermado, se han suicidado por haber perdido su trabajo. El sindicato que debe proteger al trabajador le da la espalda a sus compañeros, pero mañana van a ser ellos», expresaron.
Aseguraron que las demandas laborales están detenidas y se les da carpetazo, dejándolos en total estado de indefensión, además de que se quedaron sin servicios médicos a pesar de que, aseguran, el 99% son despidos injustificados.«No creo que tengamos mucha gente competitiva, metieron a familiares de subsecretarios o de gente de Gobierno del Estado», acusaron.
Finalmente, el colectivo hizo un llamado a quienes se sientan vulnerados en sus derechos a sumarse a su movimiento.





