Una marcada ola de descontento social y laboral envuelve a la legisladora del Partido Verde Ecologista de México, Roxana Hernández, tras la difusión de expresiones denigrantes dirigidas hacia los integrantes de un medio informativo. El incidente ocurrió durante la realización de una entrevista en la que la representante por el distrito de Tamazunchale abordaba el tema de las condiciones operativas y de internamiento en el penal de Xolol.
El conflicto detonó cuando la congresista local envió de forma accidental un texto a uno de los comunicadores presentes en la cabina de producción. En la interacción escrita, la funcionaria calificó a los entrevistadores con adjetivos despectivos, tachándolos de carecer de capacidad intelectual y tildándolos de «corrientes», al tiempo que minimizaba la complejidad del intercambio periodístico que se desarrollaba en ese momento.
Al percatarse del contenido recibido, los periodistas encararon de inmediato a Roxana Hernández para exigir una aclaración sobre el sentido de sus palabras. La congresista buscó desmarcarse de lo sucedido atribuyendo el envío a fallas en la conectividad de su teléfono móvil, argumentando que el destinatario real del mensaje era un tercero ajeno a la mesa de trabajo, aunque omitió precisar la identidad del interlocutor o el contexto que motivó dichos calificativos.
Las descalificaciones vertidas por la representante popular detonaron señalamientos inmediatos por parte de diversos gremios periodísticos y sectores de la población, quienes censuraron la postura mostrada por la funcionaria frente al ejercicio libre de la profesión. Pese a la repercusión mediática del evento, las dirigencias de su fuerza política han guardado silencio y no han emitido pronunciamientos o posturas oficiales respecto al desempeño de su legisladora.






