A una semana de los violentos hechos que cobraron la vida de tres elementos de seguridad en la delegación La Pila, la fiscal Manuela García Cazares ha evitado brindar información detallada sobre lo ocurrido, lo que ha incrementado el hermetismo en torno al caso.
De acuerdo con los reportes preliminares, diversos medios manejaron la versión de un ataque con un coche bomba dirigido a los agentes; sin embargo, García Cazares descartó esta hipótesis y aseguró que los oficiales perdieron la vida debido al impacto de esquirlas y materiales tras la detonación del vehículo, desvinculando el origen de una agresión directa. Por su parte, el gobernador del estado señaló días antes que una acumulación de combustible en la unidad provocó la explosión.
Este cruce de versiones contrasta con lo ocurrido en el estado vecino de Zacatecas, donde autoridades locales confirmaron recientemente un suceso similar que dejó un policía muerto y dos más heridos. Por si fuera poco, la falta de acuerdo entre los propios funcionarios demuestra lo delicado y grave del suceso, dejando un mensaje evidente para el gobierno del estado y la corporación de seguridad.





