El Cabildo de San Antonio aprobó la prohibición definitiva de actividades relacionadas con el fracking y otros proyectos extractivos de Petróleos Mexicanos (Pemex), al impedir que el Ayuntamiento otorgue permisos municipales para este tipo de operaciones dentro de su territorio.
La resolución establece que el gobierno municipal no podrá expedir licencias de construcción, permisos de uso de suelo, autorizaciones para el uso de explosivos ni celebrar convenios con Pemex vinculados con actividades de exploración o extracción mediante fracturación hidráulica.
La decisión se tomó después de que comunidades Tének presentaron actas de asamblea en las que manifestaron su rechazo a posibles proyectos de exploración y extracción en la región, al expresar su falta de consentimiento para este tipo de actividades.
Durante la sesión pública participaron autoridades comunitarias, comisariados ejidales, jueces auxiliares, delegados, comités comunitarios y el Consejo Consultivo Indígena, además de representantes vinculados con la defensa socioambiental de la Huasteca potosina.
La profesora Editrudis Santos Gómez aseguró que los proyectos prospectados por Pemex abarcarían mil 503 pozos en la región, por lo que consideró que el acuerdo aprobado por el Cabildo constituye una medida preventiva respaldada por el derecho de los pueblos indígenas a decidir sobre el uso de su territorio.
El Ayuntamiento sustentó la medida en el artículo 115 de la Constitución, el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el derecho a la libre determinación de los pueblos indígenas, al considerar que estos instrumentos respaldan la actuación del municipio.
Finalmente, el gobierno municipal convocó a otros ayuntamientos de la Huasteca potosina a adoptar acuerdos similares, con el objetivo de establecer una postura conjunta frente a posibles proyectos de fracturación hidráulica en la región.





