Tras las protestas de familiares de las víctimas por la reciente tragedia registrada en el municipio de Cerritos, la diputada Sara Rocha Medina desestimó que existan elementos políticos o de tráfico de influencias en el caso y encuadró los hechos estrictamente como un accidente que, según sus palabras, le podría pasar a cualquiera.
Cuestionada sobre las demandas de los familiares, quienes han exigido la destitución de un regidor —padre del presunto responsable— y denunciado presuntas irregularidades vinculadas a la influencia política de autoridades locales, la legisladora evitó pronunciarse a fondo sobre el actuar de los servidores públicos involucrados. En su lugar, insistió en que el asunto debe centrarse de manera exclusiva en las indagatorias que lleva a cabo la Fiscalía General del Estado.
Rocha Medina cerró filas en torno a las autoridades municipales al ser cuestionada sobre la postura y posible omisión de la alcaldesa ante el conflicto. La diputada aseveró no comprender la relación entre la edil y lo ocurrido, argumentando que el Ayuntamiento no tendría por qué verse envuelto en un suceso de índole vial o accidental. Con este señalamiento, la representante popular descartó la necesidad de deslindar responsabilidades administrativas o políticas dentro del cabildo.
Aunque la legisladora extendió de manera inicial un mensaje de solidaridad hacia las familias afectadas, acotó que cualquier reclamo extrajudicial o solicitud ciudadana que rebase la investigación penal será responsabilidad de quien la promueva. Mientras la exigencia social en Cerritos apunta a esclarecer las denuncias por influyentismo y proteger los derechos de las víctimas, la postura oficial planteada por la diputada busca encapsular el conflicto en el terreno estrictamente legal, dejando la resolución entera en manos de la Fiscalía.





