En el tribunal federal de Oakland, California, comenzó el juicio contra el gigante tecnológico Meta, impulsado por una coalición bipartidista de 29 estados de Estados Unidos. La fiscalía acusa a la matriz de Facebook e Instagram de diseñar deliberadamente sus plataformas para fomentar conductas adictivas en niños y adolescentes, priorizando el beneficio económico sobre la salud de los menores y engañando al público respecto a los riesgos. La noticia generó un impacto inmediato en Wall Street, con una caída del 4.4% en las acciones de la empresa.
Durante la primera audiencia, la fiscalía presentó el caso señalando que la compañía buscó retener a los usuarios más jóvenes a cualquier costo. Frente a estas acusaciones, la defensa de Meta rechazó los cargos y sostuvo que la firma ha implementado herramientas de protección para menores. Asimismo, la empresa argumentó que existen limitaciones legales sobre la retención de datos en usuarios menores de 13 años, lo que dificulta la creación de sistemas automáticos de exclusión.
El proceso judicial involucra demandas financieras que los fiscales generales de estados como California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey han calificado como necesarias para reparar los daños, planteando sanciones que teóricamente podrían sumar hasta 1.4 billones de dólares. Adicionalmente, las autoridades estatales buscan cambios estructurales en el funcionamiento de los algoritmos y la eliminación definitiva de la información personal recopilada de niños sin consentimiento.
Se prevé que el juicio tenga una duración aproximada de seis a ocho semanas, periodo durante el cual comparecerán diversos testigos clave, entre los que destaca el fundador de la compañía, Mark Zuckerberg, junto con otros altos ejecutivos y excolaboradores de la firma.





