La posibilidad de que un asteroide de gran tamaño impacte la Tierra forma parte de los riesgos naturales que la humanidad deberá aprender a enfrentar a largo plazo, advirtió el especialista venezolano Humberto Campins, investigador vinculado con la NASA.
Aunque actualmente no existe un objeto conocido que represente una amenaza inmediata, Campins consideró necesario mantener y fortalecer los programas de observación y vigilancia de asteroides cercanos a la Tierra para desarrollar mecanismos de respuesta ante un eventual impacto.
En declaraciones citadas por EFE, el especialista sostuvo que fenómenos de gran magnitud, como el impacto asociado con la desaparición de los dinosaurios, pueden volver a ocurrir. Por ello, planteó que la humanidad debe mantener una estrategia de defensa planetaria que permita detectar con anticipación posibles amenazas y desarrollar alternativas para desviarlas.
La defensa planetaria reúne los esfuerzos de agencias espaciales, observatorios y científicos de diferentes países para localizar objetos cercanos a la Tierra, estudiar sus trayectorias y determinar el riesgo que representan.
Apofis se acercará a la Tierra en 2029
Uno de los principales objetos de estudio será Apofis, un asteroide descubierto en 2004 que inicialmente generó preocupación debido a posibles escenarios de impacto en 2029, 2036 y 2068.
Las observaciones posteriores permitieron descartar esos escenarios. La NASA señala actualmente que Apofis no representa riesgo de impacto durante al menos los próximos 100 años.
El 13 de abril de 2029, el asteroide pasará aproximadamente a 32 mil kilómetros de la superficie terrestre, una distancia menor que la de algunos satélites de órbita geoestacionaria. Su tamaño medio es de unos 340 metros de diámetro.
El acercamiento no supondrá peligro para la Tierra, pero ofrecerá una oportunidad científica excepcional. La gravedad terrestre ejercerá fuerzas sobre Apofis capaces de modificar ligeramente su trayectoria, rotación y características superficiales.
Además, el asteroide podrá observarse a simple vista desde distintas regiones del hemisferio oriental, bajo condiciones adecuadas de visibilidad.
NASA y ESA estudiarán los efectos del encuentro
La NASA prepara la misión OSIRIS-APEX, una continuación de OSIRIS-REx, que llegó a Apofis después de su paso cercano por la Tierra. La nave permanecerá alrededor de 18 meses estudiando su superficie y composición, además de los cambios provocados por el encuentro gravitacional.
La Agencia Espacial Europea (ESA) también desarrolla la misión Ramses, que acompañará al asteroide durante su aproximación de 2029. El objetivo será observar cómo la gravedad terrestre modifica su estructura, superficie y movimiento.
Los científicos esperan obtener con estas observaciones información sobre propiedades como la estructura interna, composición, densidad y cohesión de Apofis, datos que podrían resultar útiles para diseñar futuras estrategias de desviación de asteroides potencialmente peligrosos.
Para Campins, la importancia de este tipo de investigaciones va más allá de Apofis. El desarrollo de sistemas de detección temprana y defensa planetaria permitiría a la humanidad contar con mejores herramientas frente a un riesgo que, aunque no constituye una amenaza inmediata, forma parte de la evolución natural del sistema solar.





