El Programa Mundial de Alimentos de la Organización de las Naciones Unidas anunció un severo recorte en sus operaciones humanitarias debido a una grave escasez de financiación. La medida provocará que cerca de quinientas mil personas dejen de recibir asistencia alimentaria mensual en la Franja de Gaza, una región donde dos tercios de la población enfrentan serias dificultades para acceder a raciones básicas de comida.
La reducción financiera impactó de manera directa en el alcance de la ayuda humanitaria en Gaza, disminuyendo la cifra de beneficiarios de 1.6 millones a 1.1 millones de personas. Como parte de los reajustes para optimizar los recursos disponibles, las autoridades del organismo redujeron las raciones de alimentos a la mitad, suspendieron los subsidios en efectivo para miles de familias y recortaron la distribución diaria de comidas calientes en los sectores más vulnerables.
A un año de la firma del acuerdo de alto el fuego, la población civil afronta condiciones de vida sumamente complejas por la falta de servicios básicos y la llegada inminente del invierno. Ante esta crisis, la agencias internacionales advierten sobre la urgencia de recibir aportes económicos para sostener la seguridad alimentaria en los territorios palestinos y evitar un deterioro mayor en la estabilidad de la zona.





