La tranquilidad de la influencer Karely Ruiz y su familia se vio drásticamente interrumpida por un un violento asalto a mano armada dentro de su residencia ubicada en el municipio de San Nicolás de los Garza, Nuevo León. Luego de días de incertidumbre, su esposo, el músico Jhon Echeverry, habló por primera vez con los medios para llevar tranquilidad a sus seguidores y confirmar que tanto la creadora de contenido como la pequeña hija de ambos se encuentran fuera de peligro.
Durante un breve encuentro con la prensa, Echeverry explicó que no puede ofrecer pormenores del atraco debido a que existe una carpeta de investigación abierta por parte de la Fiscalía de Nuevo León. Sin embargo, enfatizó que la prioridad en este momento es el bienestar de su familia y solicitó respeto a su privacidad, expresando además su preocupación por la filtración de imágenes y datos precisos sobre la ubicación de su domicilio.
«Mi esposa está bien, mi hija está bien… Les pido un poquito de respeto porque fue algo muy difícil. Ayer estuvieron invadiendo nuestro espacio; ahora prácticamente todos saben dónde vivimos», declaró Echeverry.
Por su parte, Karely Ruiz se pronunció a través de sus redes sociales confirmando que se encuentran a salvo, aunque no ocultó su indignación por el riesgo al que fueron expuestas y por la difusión irresponsable de su dirección. La influencer aseguró que el delito no quedará impune y que agotará las instancias legales para que se dé con los responsables. La pareja adelantó que publicará un video en YouTube detallando la situación una vez que las autoridades lo permitan.
De acuerdo con los reportes de las autoridades, el robo ocurrió durante la madrugada cuando un grupo de hombres armados ingresó a la propiedad. Los asaltantes se apoderaron de 20 mil pesos en efectivo, así como de joyas y dispositivos electrónicos. Aunque Karely y su hija no sufrieron daños físicos, el esposo de la influencer sí resulto agredido físicamente durante el atraco. La Fiscalía continúa revisando el material de las cámaras de videovigilancia para identificar a los agresores, sin que hasta el momento se registren personas detenidas.






