Un vuelo de la aerolínea American Airlines que cubría la ruta de Dallas a Newark fue desviado de emergencia al Aeropuerto Internacional BWI en Baltimore tras desatarse un episodio de extrema violencia a bordo. El incidente obligó a los pasajeros y al personal de cabina a intervenir de manera directa para reducir e inmovilizar al agresor utilizando cinta adhesiva y precintos plásticos después de que este atacara físicamente a otro usuario y profiriera insultos racistas contra la tripulación.
De acuerdo con testimonios recopilados por medios internacionales, la agresión comenzó dos horas después del despegue, cuando el viajero comenzó a asfixiar al pasajero sentado en el asiento contiguo. Ante el pánico generado en la cabina, varios ocupantes, entre ellos el exagente de seguridad Juan Mejia y el testigo Richard Olenick, colaboraron con las azafatas para someter al sujeto, quien se resistió activamente dejando a los involucrados cubiertos de sangre por cortes autoinfligidos y mordeduras durante el forcejeo en pleno vuelo.
A la llegada de la aeronave a territorio de Maryland, elementos de la Policía de la Autoridad de Transporte de Maryland y agentes del FBI abordaron el avión para concretar el arresto del implicado bajo cargos estatales. La empresa American Airlines confirmó que el vuelo 618 reanudó su trayectoria tras el desembarco del agresor, destacando que mantiene cero tolerancia a la violencia y recordando que la FAA contabiliza más de 1,160 reportes por pasajeros disruptivos en lo que va del año.
El uso de elementos de sujeción en aeronaves comerciales responde a las normas internacionales de seguridad aérea cuando la conducta de un usuario vulnera la integridad de la tripulación. Las autoridades federales mantendrán abierto el expediente para determinar las sanciones definitivas por el ataque en el vuelo de American Airlines.





