Un raro esqueleto de Nanotyrannus, considerado un pariente enano del Tyrannosaurus rex, fue subastado por la cifra récord de 42.6 millones de euros en la casa Sotheby’s de Nueva York. El ejemplar, de casi seis metros de longitud, se convirtió en el segundo fósil de dinosaurio más valioso jamás vendido en la historia de las subastas internacionales.
El fósil fue bautizado como «Jodi» en honor al paleontólogo aficionado que descubrió los restos en el año 2019. Tras una intensa puja telefónica y digital de 12 minutos, un comprador anónimo adjudicó el esqueleto por un monto que superó con creces las estimaciones iniciales de la casa de subastas, las cuales oscilaban entre los 4 y 7 millones de euros.
Esta venta histórica se coloca únicamente por detrás de «Gus», otro espécimen de T. rex que se vendió en el verano por 44 millones de euros en la misma sede neoyorquina. El elevado precio alcanzado por el ejemplar refleja el creciente apetito del mercado privado por el coleccionismo de fósiles.
Sin embargo, el hito comercial ha reavivado la controversia dentro de la comunidad científica internacional respecto a la venta de patrimonio paleontológico. Diversos investigadores advierten que la privatización de estos especímenes dificulta el acceso al estudio de la evolución biológica de los dinosaurios por parte de instituciones y museos públicos.





