El programa de infraestructura del Ayuntamiento de San Luis Potosí enfrenta un severo cuello de botella. De los 47 proyectos planeados para este año, 30 obras públicas continúan retenidas debido a que la Contraloría General del Estado a cargo de Sergio Arturo Aguiñaga Muñiz, no ha liberado los expedientes correspondientes.
La dirección de Obras Públicas municipal reportó que las autorizaciones avanzan a cuentagotas. Aunque la normativa establece que la Contraloría debe responder en un plazo de cinco días, existen retrasos de hasta mes y medio en las revisiones de los proyectos prioritarios.
Entre los proyectos que siguen completamente paralizados por la falta de aval estatal destaca el paso inferior vehicular hacia la salida a Guadalajara. De igual forma, el esperado plan de infraestructura urbana para la zona de El Saucito permanece congelado en las oficinas estatales.
En contraste, unos pocos expedientes han logrado sortear la burocracia. El avance más significativo es el puente vehicular de Jacobo Payán, proyecto que ya recibió luz verde y actualmente se encuentra en su etapa de licitación, con miras a emitir un fallo entre agosto y septiembre.
La administración municipal se mantiene a la expectativa para poder ejercer el presupuesto anual. El retraso institucional no solo frena el desarrollo de la ciudad, sino que amenaza con desfasar los calendarios de construcción antes de que concluya el actual ejercicio fiscal.





