La mesa de diálogo instalada entre la base trabajadora del Hospital Central, directivos del nosocomio y representantes del Gobierno del Estado concluyó sin acuerdos tras poco más de media hora de ríspidos intercambios. Ante la falta de respuestas definitivas a sus demandas operativas, el personal determinó mantener el plantón y el bloqueo vial en la Glorieta González Bocanegra, con la advertencia de sumarse a movilizaciones conjuntas en la carretera 57.
El encuentro, encabezado por la representación sindical que lidera la enfermera Evelia, puso sobre la mesa un pliego centrado en cuatro puntos críticos: la falta urgente de personal, el desabasto de insumos básicos, fallas estructurales y de mantenimiento en equipos médicos, así como la operación de una sala improvisada de hemodiálisis que incumple con las normas sanitarias vigentes. Los manifestantes señalaron que la sobrecarga laboral pone en riesgo tanto la seguridad de los pacientes como la estabilidad física, legal y psicológica del personal de salud.
Frente a los reclamos, el director general del hospital, Francisco Goldaracena, expuso que la institución enfrenta una sobredemanda constante al ser un centro de referencia regional, además de encontrarse sujeta a las limitaciones del proceso de transición hacia el modelo federal. El directivo afirmó que el abasto general de medicamentos oscila entre el 70 y el 80 por ciento y anunció la reactivación del escalafón para incorporar a 60 trabajadores de enfermería, al tiempo que justificó fallas en equipos debido a su antigüedad, indicando que se recurrirá a la subrogación del servicio para no suspender la atención médica.
La propuesta institucional de sumar a 60 empleados fue rechazada por la base sindical, que catalogó el número como insuficiente frente al déficit real. Los trabajadores documentaron que, tras años de jubilaciones no cubiertas y plazas congeladas desde 2019, el nosocomio arrastra un faltante de entre 350 y 500 plazas en áreas que abarcan enfermería, radiología, quirófanos, inhaloterapia e intendencia. A la par, personal y familiares exhibieron la compra de material de su propio bolsillo y filtraciones de agua entre pisos.
Por su parte, el enlace del Poder Ejecutivo estatal reconoció la complejidad del periodo de transición institucional y ofreció gestionar insumos básicos de emergencia junto con la directiva. Sin embargo, al no fijarse fechas concretas para contrataciones masivas ni soluciones inmediatas al abasto, los inconformes rechazaron firmar minutas y ratificaron la permanencia del campamento sobre avenida Carranza y los accesos a la glorieta.





