Enrique Galindo Ceballos descartó que la capital enfrente una contingencia hídrica con los niveles de severidad registrados en 2023, periodo en el que coincidieron la parálisis de la presa El Realito, el agotamiento de los embalses locales y fallas mecánicas en múltiples pozos.
El alcalde señaló que la discusión sobre el desabasto se encuentra sumamente politizada por actores que buscan deslindar responsabilidades sin considerar los factores operativos del sistema hidráulico.
En respuesta a las declaraciones de legisladores federales que solicitan la desaparición del organismo intermunicipal Interapas, Galindo afirmó que hasta la fecha no existe una propuesta técnica ni financiera que ofrezca una alternativa real de sustitución.
Puntualizó que la rectoría de la política hídrica estatal recae por ley en el Gobierno del Estado, instancia de la cual, subrayó, no se han presentado proyectos integrales de almacenamiento, infraestructura o reparación de acueductos para atender el suministro metropolitano.
El edil instó a las autoridades estatales a cumplir con los adeudos financieros pendientes que mantienen con el Interapas, recursos que calificó de urgentes para atender las fallas del subsuelo. Aseguró que con ese presupuesto acumulado el organismo operador podría reparar colectores colapsados, pavimentar socavones, sustituir tramos de red obsoletos y brindar el mantenimiento electromecánico necesario a las plantas de filtración y pozos profundos de la mancha urbana.
Concluyó que las dificultades por el acceso al agua se extienden a municipios de las cuatro regiones de San Luis Potosí, como Ciudad Valles, Tamazunchale y Rioverde, por lo que llamó a abordar el tema como una emergencia regional y no como un recurso de confrontación partidista.





