Las finanzas detrás del evento festivo más importante de San Luis Potosí volvieron a colocarse en el centro del debate sobre rendición de cuentas. El presidente del Patronato de la Feria Nacional Potosina, Fernando Rojo Ocejo, reconoció que la edición anterior del evento implicó un gasto cercano a los 50 millones de pesos. Sin embargo, la declaración pública omitió desglosar los montos asignados a cada una de las agrupaciones y solistas que se presentaron en el Teatro del Pueblo.
Durante su intervención, el funcionario prefirió enfatizar el impacto financiero del festejo, asegurando que las actividades generaron una derrama económica superior a los 5 mil 500 millones de pesos. A pesar de la cifra expuesta respecto al presupuesto global, la administración del Patronato no precisó el monto destinado para la edición de este año ni detalló el esquema de costos de la cartelera artística.
La falta de desglose contrasta con la apertura exhibida en otros espectáculos públicos del municipio capitalino, como el Festival San Luis en Primavera, donde las solicitudes de acceso a la información permitieron transparentar contratos individuales por varios millones de pesos. En el caso de la Fenapo, la información sobre contratos, proveedores y facturas de los 22 artistas de la edición 2025 fue clasificada bajo reserva por cinco años, una práctica de opacidad que el Patronato ya había aplicado en ejercicios anteriores argumentando contrataciones mediante paquetes empresariales.
El escenario deja sin esclarecer la distribución real de los fondos públicos empleados en el Teatro del Pueblo. Mientras diversas dependencias locales justifican la privacidad contractual mediante figuras de reserva legal, las demandas ciudadanas insisten en transparentar el destino de los recursos financieros invertidos en la organización de espectáculos masivos dentro de la entidad.





