La regidora morenista de Soledad de Graciano Sánchez, Dulce Galván, desmintió las versiones oficiales que calificaron de violenta la reciente movilización ciudadana por el desabasto de agua potable. A través de un pronunciamiento en video tras recuperar su libertad, la funcionaria aclaró que la manifestación mantuvo un carácter pacífico antes de la intervención de las fuerzas del orden y desestimó las acusaciones que pretendían criminalizar la protesta acusando falsamente el estado de ebriedad de los participantes.
De acuerdo con el testimonio de la representante popular, su presencia en las inmediaciones del Lienzo Hermoso Cariño respondió al llamado de auxilio de múltiples fraccionamientos ignorados por el Ayuntamiento local. Galván criticó severamente que la Comisión de Agua municipal ni siquiera ha sesionado para proponer una estrategia integral contra el desabasto crónico, justificando su acompañamiento vecinal como parte de su responsabilidad civil y política fuera de las oficinas gubernamentales.
La edil detalló que el bloqueo al recinto donde se llevaría a cabo un evento de charrería forzó la llegada de personal de Interapas y de la Secretaría de Gobernación para negociar la liberación de las vías. Sin embargo, la tensión detonó debido a que un grupo de choque irrumpió para agredir a los manifestantes, rompiendo pancartas y destruyendo el mobiliario, acto que precedió de inmediato al despliegue de entre 30 y 40 agentes policiales que detuvieron de forma generalizada a familias y adultos mayores.
Galván especificó que su captura ocurrió sin oponer resistencia al momento de cuestionar el arresto de un joven. Denunció además que el operativo dejó un saldo de nueve personas detenidas y expuso una grave irregularidad institucional: los policías municipales actuaron encapuchados y en patrullas sin placas. Esta condición contraviene de manera directa el artículo 42 de la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública y dificulta la identificación de los elementos, en contraste con otros operativos recientes de la capital potosina.
Hasta el momento, las corporaciones de seguridad y las autoridades del municipio de Soledad han mantenido un hermetismo absoluto sin emitir posicionamientos sobre las detenciones ni sobre las faltas al reglamento de identificación policial denunciadas.





