El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo Aburto, anunció la separación temporal de sus cargos del director general del Centro Médico Nacional de Occidente (CMNO) en Guadalajara y del jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), tras el fallecimiento de seis recién nacidos entre junio y agosto. La medida busca garantizar la imparcialidad en la investigación epidemiológica e independiente que se llevará a cabo para esclarecer la posible presencia de Infecciones Asociadas a la Atención de la Salud (IAAS).
La institución solicitó una auditoría clínica colegiada externa para evaluar si la bacteria Klebsiella pneumoniae o el hongo Candida albicans influyeron de forma directa en los decesos, al tiempo que las cepas identificadas fueron enviadas al Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (INDRE). En respuesta a las denuncias presentadas ante la Fiscalía General de la República (FGR) por las familias afectadas, el IMSS, junto con el secretario de Salud, David Kershenobich, y el titular de la Cofepris, Víctor Hugo Borja, acordó la creación de un Comando Operativo del Sector Salud para reforzar los protocolos de bioseguridad en todas las unidades neonatales del país.
Paralelamente, Zoé Robledo Aburto confirmó que el IMSS mantiene abiertas investigaciones clínicas y laborales por la muerte de otros cinco bebés ocurrida a mediados de septiembre en el Hospital General de Zona No. 1 en Durango. El funcionario se comprometió a que los dictámenes finales de ambas entidades serán presentados en primera instancia a las madres y padres de los menores, asegurando la reparación del daño en caso de confirmarse omisiones o fallas en el servicio hospitalario.





