Guadalupe Taddei Zavala hizo pública su decisión de dimitir al cargo de consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral, mediante una carta dirigida a la Cámara de Diputados de la LXVI Legislatura del Congreso de la Unión. La renuncia se formaliza en el contexto de las indagatorias iniciadas por la Auditoría Superior de la Federación sobre presuntas irregularidades administrativas, simulación de competencia en licitaciones y probables esquemas de triangulación de fondos públicos dentro del órgano comicial.
En su mensaje oficial, la funcionaria sostuvo que su separación del cargo responde a la necesidad de salvaguardar la estabilidad e imparcialidad del organismo electoral frente al Proceso Electoral Federal 2026-2027, en el que se renovarán la Cámara de Diputados y diversas gubernaturas del país. Asimismo, afirmó que la institución debe mantenerse al margen de controversias políticas, al tiempo que remarcó que las autoridades competentes deberán esclarecer con transparencia y debido proceso las acusaciones difundidas en medios de comunicación.
La salida de la titular del órgano autónomo ocurre tras revelaciones periodísticas y la intervención de los órganos fiscalizadores federales, las cuales derivaron en la remoción de mandos operativos en áreas clave de contratación. Ante la vacancia en la presidencia del INE, el Poder Legislativo federal deberá activar los mecanismos constitucionales para la designación de un sustituto, mientras las autoridades administrativas y judiciales continúan con el análisis de las adjudicaciones de contratos públicos bajo sospecha.





