En su primer día al frente del Instituto Nacional Electoral, la presidenta provisional Blanca Cruz García recibió la renuncia voluntaria de 12 colaboradores cercanos a la ex consejera presidenta Guadalupe Taddei. Con estas bajas, suman 15 las salidas de funcionarios vinculados al equipo de la sonorense en la presente semana, en medio de las investigaciones por presuntas irregularidades en contrataciones.
La titular del órgano garante confirmó que el pago de las liquidaciones a exfuncionarios estará sujeto a la verificación del Órgano Interno de Control. La medida busca garantizar que los implicados no se encuentren bajo procedimientos administrativos directos o indagatorias abiertas por corrupción en el INE.
A la par de la reestructuración administrativa, el Consejo General inició una evaluación jurídica para determinar si existen elementos suficientes para «dar vista» a la Auditoría Superior de la Federación. Cruz García detalló que los consejeros prevén presentar recursos preventivos ante las autoridades correspondientes para deslindar responsabilidades legales e institucionales.
Finalmente, la presidenta interina aseguró que se revisarán los perfiles técnicos dentro de la estructura operativa para designar encargados de despacho en las vacantes de direcciones y unidades técnicas. Asimismo, garantizó la continuidad del Servicio Profesional Electoral Nacional rumbo a la preparación de los próximos comicios federales.





