El recinto del Palacio de Bellas Artes abrió sus puertas para rendir un homenaje de cuerpo presente al líder histórico de la izquierda mexicana, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano. El féretro del tres veces excandidato presidencial y primer jefe de Gobierno de la capital ingresó en medio de aplausos, donde sus hijos Paulina, Cuauhtémoc y Lázaro Cárdenas Batel encabezaron la primera guardia de honor.
El vestíbulo del máximo recinto cultural del país albergó un retrato monumental del pionero de la transición democrática, rodeado de arreglos florales blancos e insignias nacionales. Desde primeras horas de la jornada, simpatizantes, figuras públicas y ciudadanos de diversas generaciones se congregaron a las afueras para dar el último adiós a quien impulsara la ruptura con el régimen de partido hegemónico.
Durante las exequias, las autoridades federales valoraron la trascendencia del exgobernador de Michoacán en la construcción de la pluralidad y las libertades políticas en México. Asimismo, se anunció la propuesta para que los restos mortales del emblemático político descansen de forma definitiva en la Rotonda de las Personas Ilustres.
La jornada luctuosa concluyó con el desfile continuo de contingentes sociales y activistas que acudieron a expresar su reconocimiento a la trayectoria del fundador del PRD. Su partida marca el cierre de un ciclo histórico dentro de las luchas por los derechos sociales y la consolidación de la democracia mexicana.





