El gobierno de Estados Unidos revocó la visa de ingreso a Andrés Manuel López Beltrán, conocido públicamente como «Andy» y figura clave en la estructura de Morena. El anuncio lo dio a conocer el propio hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador mediante una carta pública de tres cuartillas dirigida al mandatario estadounidense Donald Trump.
Lejos de una respuesta mesurada o institucional, la misiva —fechada en Teapa, Tabasco— desplegó un discurso confrontativo en el que calificó la decisión como un acto «de carácter político, más bien politiquero y propagandístico, al estilo hitleriano», asegurando que no existe justificación ni investigación delictiva o inmoral en su contra.
Señalamientos directos al Departamento de Estado
En el documento, López Beltrán responsabilizó formalmente a dos figuras clave de la política exterior estadounidense:
- Marco Rubio, titular del Departamento de Estado.
- Christopher Landau, subsecretario en dicha dependencia, a quien tildó de «el quita visa».
El político tabasqueño acusó a ambos funcionarios y a sectores conservadores de operar como «halcones» dedicados a presionar y descalificar a dirigentes regionales bajo etiquetas como «amenazas a la seguridad» o «comunistas». Asimismo, cuestionó a Trump sobre si estaba al tanto de la revocación, sugiriendo incluso la destitución de sus diplomáticos.
La diplomacia consular como herramienta de presión
Aunque el Departamento de Estado mantiene bajo reserva los expedientes de visado bajo las cláusulas de privacidad de su ley de inmigración, la cancelación de visas a perfiles políticos de alto nivel ha funcionado históricamente como un mensaje de presión geopolítica por parte de Washington.
López Beltrán restó importancia al impacto práctico de la sanción, afirmando que no le genera conflicto prescindir de visitar Estados Unidos en lo que denominó «tiempos de odio y racismo». No obstante, el retiro del documento representa un revés político y de imagen para el dirigente morenista, evidenciando un endurecimiento en la postura de la administración estadounidense hacia actores vinculados a la cúpula del oficialismo mexicano.





