El plan definitivo para disolver el esquema metropolitano de agua potable permanece estancado en la fase burocrática local. A pesar de que la administración estatal proyectó el cierre de la desincorporación para finales de mayo, el Cabildo de Soledad de Graciano Sánchez rebasó el plazo establecido sin convocar a la sesión necesaria para autorizar la ruta jurídica y administrativa de separación.
El ayuntamiento justifica su salida del convenio mediante duras críticas hacia la operatividad del sistema de distribución de agua. El alcalde Juan Manuel Navarro Muñiz afirmó que el Interapas carece de la capacidad técnica, humana y financiera para garantizar el abastecimiento, por lo que el municipio planea apelar a su obligación constitucional directa para asumir el control y resolver las constantes fallas que golpean a la ciudadanía.
La estrategia de municipalización representa una propuesta discursiva que acumula años de rezago en la agenda política regional. Las autoridades locales promovieron activamente el abandono del organismo operador desde marzo de 2022; sin embargo, el proyecto de separación de Soledad sigue atrapado en una etapa preliminar ante la falta de fechas concretas para realizar la votación oficial del acuerdo.





