La dirigencia nacional de Morena advirtió que el partido actuará con inmediatez frente a cualquier caso de corrupción o nexos con el crimen organizado que involucren a sus candidatos, legisladores o gobernantes. La presidenta del Comité Ejecutivo Nacional, Ariadna Montiel Reyes, enfatizó que el instituto político no servirá como manto protector para nadie y rechazó categóricamente los señalamientos de la oposición sobre presuntos vínculos con la delincuencia organizada, calificándolos como una narrativa electoralista.
De cara a las elecciones de 2027, la líder morenista descartó que el partido tenga asegurado un «carro completo» en la Cámara de Diputados, señalando que la confianza ciudadana se mantendrá únicamente si el movimiento consolida un trabajo cercano a la gente. Respecto a las fricciones previas con las fuerzas aliadas, Montiel Reyes confirmó que la coalición con el PT y el Partido Verde sigue firme, resolviendo las diferencias internas mediante mesas de diálogo coordinadas por la Comisión de Elecciones.
La situación en San Luis Potosí permanece bajo análisis debido a las reglas internas de Morena que prohíben estrictamente la postulación de familiares para el mismo cargo de forma consecutiva. Aunque el Partido Verde no comparte este impedimento en sus estatutos, la dirigencia guinda aseguró que respetará las normas de cada partido aliado antes de definir la estrategia final para dicha entidad, buscando mantener la unidad de la llamada cuarta transformación.
Finalmente, la presidenta de Morena aclaró que, si bien los candidatos superan los filtros iniciales sin antecedentes negativos, el partido mantendrá una estricta vigilancia posterior sobre el desempeño de sus gobernantes. Ante denuncias ciudadanas o empresariales, la Comisión de Honestidad y Justicia intervendrá directamente para revisar las conductas, respaldando las acciones que el gobierno federal implemente sin importar la militancia de los involucrados.

