El Ayuntamiento de Vanegas destituyó al síndico municipal José Héctor Coronado Reyna en una votación exprés, desatando una grave crisis política y jurídica al interior del gobierno local. El funcionario afectado calificó la medida como un acto fuera de la ley, argumentando que el cuerpo de regidores carece de atribuciones constitucionales para remover a los miembros electos de un ayuntamiento.
La separación del cargo se consumó durante una sesión ordinaria sin un procedimiento administrativo previo y negándole al funcionario su derecho constitucional a la defensa. Coronado Reyna explicó que el conflicto inició por una opinión técnica del contralor interno, quien sugirió turnar el caso al Poder Legislativo; sin embargo, el Cabildo omitió los canales institucionales y tomó la decisión de manera directa.
La legislación de San Luis Potosí establece con claridad que solo el Congreso del Estado puede revocar mandatos municipales mediante una votación de mayoría calificada. Al brincarse este requisito, los ediles de Vanegas habrían invadido competencias exclusivas de los diputados locales, ignorando los protocolos de la Ley Orgánica del Municipio Libre y de la Constitución estatal.
Esta disputa interna estalla meses después de que el alcalde Gerónimo García Ruiz abandonara las filas de Morena para unirse al Partido Verde Ecologista de México, fracturando el bloque que ganó las elecciones de 2024. El síndico destituido denunció que ya le cambiaron las chapas a su oficina para impedirle trabajar, por lo que anunció que recurrirá a los tribunales y solicitará medidas de protección ante el riesgo de represalias.





