El futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá corre un grave peligro debido a las políticas federales actuales, lo que podría desencadenar un colapso en el empleo y la salida masiva de capitales del país. Héctor D´Argence Villegas, presidente del Consejo Empresarial Potosino (CEP), advirtió que la tolerancia oficial hacia la delincuencia organizada y las reformas que vulneran el estado de derecho fueron los detonantes para que Estados Unidos decidiera implementar una revisión anual del T-MEC, una medida que sepulta la estabilidad económica lograda en las últimas tres décadas.
El líder empresarial señaló que la postura de la administración de la Cuarta Transformación (4T) de proteger a políticos bajo investigación de la justicia estadounidense fracturó la confianza binacional. Según D´Argence, este escenario provocará que a las industrias globales ya no les convenga operar en México, amenazando directamente la permanencia de sectores clave que sostienen el mercado laboral mexicano desde hace 32 años.
La asimetría en la relación comercial agrava el panorama, ya que el 80 por ciento de las exportaciones mexicanas dependen de Estados Unidos, mientras que la economía norteamericana solo depende en un 4 por ciento de nuestro país. El sector automotriz es el más vulnerable ante esta crisis institucional, poniendo en riesgo inmediato la continuidad de más de 2 millones de empleos directos vinculados a la fabricación de vehículos y autopartes.
El panorama actual refleja el fracaso de una estrategia gubernamental que durante los últimos 8 años debilitó las certezas jurídicas que blindaban el comercio exterior. La eventual salida del acuerdo representa una inminente catástrofe económica y de desempleo, destruyendo el motor financiero que históricamente aportó tranquilidad y rescató a la economía mexicana de crisis previas.





