El Congreso del Estado evitó emitir un posicionamiento definitivo respecto a las crecientes críticas contra la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), decidiendo postergar cualquier resolución hasta que se formalice la solicitud de comparecencia propuesta por el legislador Cuauhtli Badillo Moreno. Marco Antonio Gama Basarte, presidente de la Comisión de Derechos Humanos en el Poder Legislativo, eludió fijar una postura clara y condicionó el proceso al cumplimiento de los tiempos y formalidades del protocolo interno.
Ante los señalamientos por presunta negligencia y la falta de pronunciamientos del organismo autónomo, Gama Basarte no ofreció respuestas directas y se limitó a declarar que la institución requiere mayor eficiencia, eficacia y transparencia en su operación. El diputado aseguró que el análisis de las quejas se realizará de manera imparcial una vez que se reciba el documento formal, evitando adelantar juicios sobre la gestión de la presidenta de la CEDH, Giovanna Argüelles Moreno.
El debate sobre la actuación del organismo se intensificó debido al bajo número de recomendaciones emitidas este año y a las acusaciones de un presunto actuar selectivo de la CEDH ante abusos policiales. Mientras que la institución intervino de inmediato en un incidente con la corporación de la capital potosina, guardó silencio ante la detención de manifestantes por parte de la Guardia Civil de Soledad de Graciano Sánchez, quienes exigían el suministro de agua potable.
La comparecencia promovida en el Congreso busca obligar a la ombudsperson a transparentar los criterios aplicados para atender las quejas ciudadanas. Los legisladores de oposición exigen claridad sobre los protocolos institucionales para evaluar si el organismo realmente defiende las garantías individuales de la población o si responde a intereses políticos específicos.





