El sistema penitenciario de San Luis Potosí se mantiene en crisis debido a que su ocupación supera por más de 2 mil internos su capacidad instalada. Las cifras oficiales de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) federal confirman que, al cierre de mayo, los cinco centros estatales albergaban a 5 mil 329 personas privadas de la libertad, a pesar de contar con espacio disponible para solo 3 mil 230 reclusos.
Esta saturación coloca a la entidad potosina como la séptima con mayor hacinamiento carcelario en el país, una tendencia que se ha mantenido constante respecto a meses anteriores. El incremento en el número de internos responde a un balance mensual en el que los ingresos superaron significativamente a las liberaciones, registrándose 727 nuevos encarcelamientos frente a únicamente 469 egresos durante el periodo reportado.
En cuanto al perfil de la población penitenciaria, la gran mayoría de los internos pertenecen al fuero común con un total de 5 mil 053 personas, de las cuales la mayor parte se encuentra en la etapa de procesamiento judicial y una minoría cuenta con una sentencia firme. El resto de los reclusos corresponde a delitos del fuero federal, divididos casi en partes iguales entre procesados y sentenciados.





