Durante la conferencia de prensa matutina de este martes en Palacio Nacional, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, presentó un informe detallado sobre la evolución de la incidencial delictiva en el país. En su exposición, la mandataria afirmó que los homicidios dolosos en México registraron una reducción del 48% entre septiembre de 2024 y junio de 2026, lo que representa prácticamente la mitad de los casos contabilizados al inicio del periodo de referencia.
La titular del Ejecutivo Federal argumentó que esta tendencia a la baja equivale a un promedio de 41 homicidios diarios menos en comparación con los registros de finales de 2024. De acuerdo con las cifras oficiales mostradas en un gráfico estadístico durante la transmisión, el descenso en los indicadores delictivos se ha acentuado de manera progresiva a lo largo de los últimos meses de la administración actual.
La gestión de la seguridad pública en México ha enfrentado complejidades estructurales desde el año 2006, cuando se implementaron operativos de combate frontal contra organizaciones delictivas. Históricamente, las tasas de homicidios por cada 100,000 habitantes mostraron picos considerables que el actual gobierno busca revertir mediante un cambio en el modelo operativo de las corporaciones del Estado.
Sheinbaum Pardo atribuyó estos resultados a la implementación de su estrategia nacional de seguridad, la cual se fundamenta en cuatro ejes principales: la atención directa a las causas de la pobreza a través de programas sociales, la consolidación de la Guardia Nacional, el uso de sistemas de inteligencia tecnológica y una coordinación estrecha con las fiscalías de las entidades federativas.
Por su parte, analistas y expertos en materia de seguridad pública han manifestado ciertas reservas respecto a la metodología de los reportes. Señalan que la disminución estadística coincide con la diversificación de clasificaciones de defunciones dentro del sistema nacional, aunque el Gobierno Federal sostuvo que las incautaciones de estupefacientes y las detenciones de objetivos prioritarios también registran incrementos proporcionales.





