Las estadísticas oficiales sobre violencia letal en San Luis Potosí registraron una severa brecha metodológica. De acuerdo con el informe de «Defunciones por homicidio» publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), durante el año pasado se contabilizaron 369 homicidios por agresiones en la entidad, cifra que prácticamente duplica los registros presentados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) para el mismo periodo.
En contraste con el reporte del Inegi, el balance del SNSP —cuyos datos provienen de las carpetas de investigación iniciadas por la Fiscalía General del Estado (FGE)— reportó únicamente 185 casos en 2025. Esto representa una diferencia de 184 víctimas no contabilizadas en las estadísticas de seguridad, equivalente a una variación del 99.4 por ciento.
Diferencias metodológicas y registro histórico
La divergencia entre ambas instancias radica en las fuentes de información y los criterios de clasificación:
- Inegi: Recaba datos directamente de actas y certificados de defunción emitidos por el Registro Civil, agencias del Ministerio Público, los Servicios Médicos Forenses (Semefo) y la Secretaría de Salud. Sus registros se basan en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) de la Organización Mundial de la Salud, abarcando agresiones intencionales del código X89 al Y09 (excluyendo muertes accidentales).
- SNSP: Se limita a contabilizar los eventos registrados formalmente dentro de carpetas de investigación por el delito de homicidio doloso reportados por las fiscalías locales.
El histórico del periodo 2012-2025 revela que la falta de coincidencia entre ambas bases de datos ha sido una constante, superando el Inegi casi de forma sistemática las métricas del SNSP (con la única excepción del año 2022). Sin embargo, la brecha documentada en 2025 se consolidó como la más amplia de los últimos 14 años, superando significativamente el pico anterior registrado en 2024, cuando la diferencia se situaba en un 35.5 por ciento.





