Los compromisos financieros pendientes del Ejecutivo local con la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) alcanzaron un punto crítico al cierre del mes de julio. De acuerdo con registros oficiales de la Secretaría de Educación Pública (SEP), el saldo acumulado en favor de la máxima casa de estudios rebasó los 192.6 millones de pesos, una cifra que contrasta con el techo presupuestal asignado para cubrir las necesidades operativas de la institución durante la segunda mitad del ejercicio.
La actualización del Tablero de cumplimiento de ministraciones de la Dirección General de Educación Superior Universitaria e Intercultural formalizó la dimensión del déficit. El pasivo estatal supera por un margen amplio el total de las transferencias programadas entre agosto y noviembre, periodo en el que la administración únicamente tiene presupuestada la dispersión de poco más de 108 millones de pesos, dejando un balance en contra aun si se saldaran a tiempo los meses venideros.
Esta brecha en los depósitos rompe con los acuerdos estipulados en los convenios de colaboración tripartita firmados junto con la federación. La irregularidad en el envío de los recursos públicos se ha convertido en una constante durante el mandato del gobernador José Ricardo Gallardo Cardona, registrando su etapa más severa a lo largo del presente año.
Frente a la acumulación de pendientes, la titular de la Secretaría de Finanzas, Ariana García Vidal, admitió previamente la existencia del rezago institucional y proyectó que las amortizaciones comenzarían a concretarse hacia el último trimestre del año. La estrategia emula la dinámica observada en el ejercicio fiscal de 2025, cuando la liquidez hacia la UASLP fluyó hasta el mes de noviembre tras haber alcanzado un techo histórico de adeudo superior a los 206 millones de pesos.





