La senadora Ruth González Silva dio por hecha su candidatura a la gubernatura de San Luis Potosí por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y confirmó que su partido prevé competir en solitario, tras el rechazo de Morena a respaldar su postulación por tratarse de la esposa del actual gobernador, Ricardo Gallardo Cardona.
En entrevista con la periodista Adela Micha, la legisladora no solo se asumió entre líneas como la carta del PVEM para la contienda gubernamental, sino que dio por descontado el rompimiento del bloque oficialista a nivel estatal ante las objeciones de sus aliados.
Confirmación de candidatura y ruptura con Morena
Al ser cuestionada sobre la negativa de Morena a sumarse a su proyecto debido a sus lineamientos internos contra el nepotismo, González Silva dejó en claro su aspiración y adelantó el escenario electoral para la entidad.
«Pues si yo soy la candidata, no están muy de acuerdo en esa parte (…) Respetamos, por supuesto, a nuestros aliados nacionales y, pues, seguramente se van a dar las circunstancias e iremos solos», sentenció la senadora.
A pesar de que la eventual sucesión conyugal ha levantado señalamientos sobre la transmisión del poder en el estado, González Silva rechazó la etiqueta de nepotismo bajo el argumento de que será una elección democrática.
«No es nepotismo porque finalmente la gente es la que va a elegir», sostuvo.
«Curada de espantos» ante la contienda en solitario
Cuestionada sobre el reto que representa enfrentar una contienda sin el cobijo de la coalición nacional y en medio de duras críticas, la senadora afirmó estar preparada para la presión política que implica el proceso.
«Me estoy mentalizando, ya pasé por un proceso de campaña (…) Estoy curada de espantos. Nunca he manejado recurso público, entonces la verdad es que pueden inventar mil cosas; lo que puedan decir me tiene sin cuidado», aseveró.
Con estas declaraciones, González Silva no solo ratifica su intención de figurar en la boleta, sino que formaliza el distanciamiento entre el PVEM y Morena en San Luis Potosí, perfilando un choque de fuerzas dentro del propio movimiento oficialista en la entidad.





