A casi tres décadas del asesinato del famoso conductor de televisión, una revelación inédita vuelve a reactivar el interés público sobre uno de los crímenes más mediáticos de México. La nueva hipótesis surge dentro del documental Testigos: la verdad tiene voz. Caso Paco Stanley, donde un testimonio acusa directamente al presunto autor material. Las declaraciones apuntan a que la ejecución responde a una represalia financiera relacionada con actividades delictivas.
El señalamiento principal proviene de Jorge Godoy López, quien afirma haber trabajado como informante para la Administración de Control de Drogas y el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Según su versión, la orden de matar al presentador se originó tras el incumplimiento en una operación deblanqueo de capitales. La víctima habría recibido la suma de 4 millones de dólares para ingresar al sistema financiero, pero la falta de entrega del efectivo desencadenó el ataque mortal.
Dentro de esta narrativa, la responsabilidad de ejecutar la agresión recayó en un sujeto identificado como Carlos Acevedo, alias «El Pato». El testimonio detalla que la instrucción de disparar contra el comunicador ocurrió como una consecuencia directa por el manejo irregular de los recursos retenidos. La tragedia aconteció el 7 de junio de 1999 al exterior del restaurante El Charco de las Ranas, en la capital mexicana, generando un hito en la nota roja del país.
Godoy relató que informó de forma inmediata sobre el ataque a su superior jerárquico dentro de las operaciones de la DEA en el caso Paco Stanley, identificado como Héctor Berreyes. Sin embargo, la respuesta institucional de la agencia estadounidense priorizó otros objetivos prioritarios, desestimando profundizar en el homicidio del presentador. El exagente justificó su silencio de casi tres décadas argumentando constantes amenazas de muerte provenientes de grupos del crimen organizado y mandos gubernamentales de la época.
La reaparición pública del testigo fue posible tras haber concluido su periodo bajo el esquema de protección a testigos en suelo estadounidense. La abogada penalista Estefanía Ávila confirmó que la postura formal del declarante incluye acudir directamente ante las autoridades judiciales. El objetivo central consiste en presentar las pruebas testimoniales ante la fiscalía correspondiente para solicitar la reapertura formal de las investigaciones de este caso de Paco Stanley.
Estas revelaciones representan una versión periodística respaldada por un testimonio individual y no constituyen una veredicto final emitido por la justicia mexicana. Sin embargo, la acusación contra el presunto tirador Carlos Acevedo El Pato reabre el debate social sobre los verdaderos autores intelectuales del ataque. La Fiscalía de la Ciudad de México deberá valorar la viabilidad jurídica de estas declaraciones para determinar si existen elementos suficientes que permitan esclarecer el motivo del crimen 27 años después.





