El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró su promesa de otorgar un pago de 5,000 dólares a cada adulto en el país si el Partido Republicano mantiene la mayoría en la Cámara de Representantes y el Senado durante las próximas elecciones legislativas de noviembre. Durante un mitin realizado en Carolina del Norte, el mandatario bautizó el estímulo económico como el «dividendo Trump» y sostuvo que los recursos para financiarlo provendrán de la recaudación derivada de su política arancelaria comercial.
La iniciativa, planteada originalmente durante la convención republicana en Dallas, ha generado cuestionamientos en el Congreso de Estados Unidos sobre su viabilidad financiera e implementación legal. Líderes del propio partido oficialista, como el líder de la mayoría en el Senado, John Thune, y el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, puntualizaron que cualquier desembolso de esta naturaleza requeriría autorización legislativa previa del Poder Legislativo.
Analistas económicos y medios estadounidenses estiman que el costo total de la medida superaría el billón de dólares, un monto que sobrepasa los ingresos actuales generados por los aranceles comerciales de la administración federal. Pese a que el ejecutivo argumentó que los demócratas carecen de los fondos al no respaldar gravámenes a las importaciones, el proyecto carece hasta el momento de un mecanismo técnico de distribución o de financiamiento avalado por las instituciones financieras de Estados Unidos.





