Una investigación reveló que el denominado clan Taddei extendió su influencia en al menos 13 Organismos Públicos Locales Electorales para direccionar contratos mediante licitaciones simuladas. Funcionarios colocados en puestos clave de institutos locales facilitaron adjudicaciones al conglomerado empresarial encabezado por José Alfredo Hernández Casillas, acumulando contrataciones por más de mil millones de pesos desde 2014.
El esquema operativo consistía en postular a múltiples compañías del mismo grupo comercial como aparentes competidoras en los concursos públicos, asegurando así los fallos a su favor. Entre los estados donde se identificaron redes de colaboración de funcionarios allegados a la expresidenta del INE, Guadalupe Taddei, destacan Sonora, Oaxaca, Veracruz, Estado de México y Quintana Roo.
En entidades como Quintana Roo y Veracruz, se documentaron contratos que superan los 30 y 100 millones de pesos asignados a firmas como Litho Formas, Cajas Graf y Gráficas Corona. A pesar de las justificaciones de secretarios ejecutivos y consejeros presidentes sobre adjudicaciones directas o procesos transparentes, auditorías de la Auditoría Superior de la Federación confirman esquemas de falsa competencia.
El entramado de conflicto de interés y corrupción alcanzó de igual forma a regiones como Jalisco, Chihuahua, Sinaloa, Hidalgo, Campeche, Querétaro, Aguascalientes y Zacatecas. Los hallazgos incrementan la presión sobre el sistema electoral mexicano, mientras autoridades fiscalizadoras profundizan las indagatorias para deslindar responsabilidades penales e institucionales.





