Un equipo internacional de astrónomos descubrió, mediante el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral, un disco doble de escombros alrededor de una estrella muerta. El hallazgo en torno a la enana blanca J1328-1450 ofrece una visión inédita sobre la evolución estelar y el posible destino que enfrentará el sistema solar.
A diferencia de otros sistemas planetarios extintos, los restos rocosos están divididos en dos anillos concéntricos separados por una brecha definida. El estudio publicado en Nature Astronomy sugiere que este disco de escombros planetarios es moldeado por dos cuerpos sobrevivientes, uno de los cuales podría tener un tamaño similar al de Plutón o la Luna.
El autor principal del estudio, Nicola Gentile Fusillo, destacó que se trata del primer ejemplo detectado de un sistema complejo con planetesimales supervivientes tras la muerte estelar. Las investigaciones confirman que cuando estrellas similares al Sol agotan su combustible, se expanden en gigantes rojas para finalmente colapsar en enanas blancas densas.
Los datos recabados por el Observatorio Europeo Austral demuestran que las estructuras de material vaporizado pueden mantenerse estables a largo plazo. Los astrofísicos señalan que este descubrimiento redefine la comprensión sobre la destrucción de sistemas planetarios y confirma que algunos cuerpos rocosos logran resistir las fases más violentas de sus estrellas progenitoras.





