Un gran jurado del Tribunal del Distrito 174 en el condado de Harris, Texas, imputó formalmente por un delito grave de segundo grado al agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Mario Alberto Morales. El funcionario federal enfrenta cargos de agresión agravada con arma mortal tras embestir intencionalmente con su vehículo a un trabajador de nacionalidad mexicana.
El fiscal de distrito, Sean Teare, hizo pública la acusación respaldada por metrajes de cámaras de videovigilancia y grabaciones de la cámara corporal del propio oficial. Las evidencias desmintieron la versión inicial ofrecida por las autoridades federales, demostrando que la camioneta patrulla embestió a la víctima, Miguel Parra Hernández, mientras intentaba huir a pie durante una persecución en la zona de Clay Road.
La víctima, un ciudadano mexicano que ha residido por más de 30 años en el área de Houston, sufrió fracturas graves de pierna y cadera que requirieron atención quirúrgica de urgencia. La fiscalía subrayó que el distintivo de una agencia federal no concede impunidad para vulnerar los derechos constitucionales ni hacer uso desmedido de la fuerza contra la ciudadanía.
El procesamiento del agente ocurre en un ambiente de intensa polarización política y social en Texas respecto a las tácticas operativas del ICE. De ser hallado culpable en el proceso judicial penal, el elemento federal podría alcanzar una condena de entre 2 y 20 años de prisión.





