El telescopio espacial Swift de la NASA concluyó de forma definitiva su histórica travesía orbital este miércoles al reingresar de forma descontrolada sobre el norte de la isla de Sumatra, Indonesia. De acuerdo con confirmaciones de la Fuerza Espacial de Estados Unidos, el observatorio de 1,450 kilogramos se desintegró en su mayor parte a las 7:39 hora del este debido a las extremas temperaturas del roce atmosférico, sin reportar daños a personas o infraestructura.
El desenlace de la nave espacial quedó determinado desde el pasado mes de agosto, cuando la NASA y la firma privada Katalyst Space cancelaron el intento de rescate mediante la nave robótica LINK, la cual buscaba acoplarse al satélite para impulsarlo a una órbita más elevada. Al carecer de sistemas de propulsión propios, el satélite quedó a merced de la degradación orbital dentro de la franja comprendida entre los 20.6 grados de latitud norte y sur.
Lanzado en noviembre de 2004 para una misión inicial de apenas dos años, el observatorio estudió más de 2,000 estallidos de rayos gamma y más de 1,400 supernovas. Entre sus principales hitos científicos destaca la captura en 2005 del resplandor de una explosión cósmica de apenas 0.03 segundos, hallazgo clave para confirmar que estos eventos surgen tras la fusión de estrellas de neutrones.
El legado operativo del proyecto incluye un archivo público de 12 terabytes con más de 1.5 millones de imágenes que han sustentado cerca de 7,000 publicaciones científicas a nivel mundial. Mientras la comunidad astrofísica internacional analiza los datos acumulados durante más de dos décadas, la NASA evalúa la reasignación de misiones existentes para suplir la capacidad de respuesta rápida ante eventos transitorios del universo.





